Primer culebrón informático-político
Con la lucidez y la agudeza que lo caracterizan, Amartya Sen, Premio Nobel de Economía, se atreve a plantear en uno de sus libros una cuestión que hoy aparece en nuestro medio como crucial en un momento de grave crisis tanto económica como institucional: ¿Qué es lo primero: erradicar la pobreza o garantizar las libertades políticas?
Es lógico y es ético pensar que, ante las urgencias, “primero la gente”. Lo cual significaría que las cuestiones institucionales no tendrían el mismo grado de importancia.
En la trilogía de El Señor de Los Anillos, Tolkien elabora una teoría donde explica el esquema actual de poder. Un esquema viciado, verticalista y concentrado donde el poder se detenta y usa sobre los demás, es vez de manejarse de manera colectiva para la construcción del bien común.
Personalmente y desde mi punto de vista profesional, como Licenciada en Psicología, considero que es menester fortalecer, jerarquizar, valorizar y reivindicar aquellas "Fuerzas" que tienen la responsabilidad de cuidar la seguridad de nuestra Nación.
Ante tantas corrientes actuales, yo dudaba demasiado con algunos aspectos de la educación de Valentín Facundo Benjamín. Por momentos era garantista y en otras ocasiones quería aplicarle mano dura, pero en el cuello. Y hoy era uno de esos días.
Los períodicos, los noticieros, los “ultimo momento” de los medios de comunicación, en general, nos saturan con informaciones de secuestros, muertes, abusos, robos, accidentes.
Nos asombramos, hablamos de ello, seguimos con atención las novedades y repeticiones incontables de detalles penosos que luego naturalizamos, los hacemos “moneda corriente” ya no es un ser humano que murió víctima de un accidente, es un número más en las estadísticas.
Si la gloria no es
haberle imprimido a la vida un sentido profundo
y dejar esta tierra
en medio del llanto, el respeto y el amor de un pueblo,
no sé que pueda ser la gloria.
Ha tenido que morir un hombre decente
para que los argentinos recordemos
que todavía hay cosas que valen la pena.