Por Tina Bouciguez
¿Cuánto? ¡No puede ser! No puede costar “eso”. Es fantástico. Motos, autos, camiones, apoyo técnico, inscripciones, vivac, periodismo, TODO, de nivel internacional. ¡Qué aire fresco: caras exóticas, idiomas extraños; toda la seducción de lo inaccesible para los fulanos de todos los días que lo miramos con “la ñata contra el vidrio”! Horas de aire en tantos programas, mostrando de manera magnífica rincones secretos de nuestra tierra.
¿Para qué puede servir las experiencias inéditas? Para aprender ¡Y COPIAR!
“La Dakar metropolitana: Moreno- Buenos Aires. La increíble aventura de llegar a trabajar.”
Una propuesta así, le daría un giro psicológico a la cuestión, para aquellos ridículos que dicen que ese viaje es complicado. La cosa es mostrar opciones. Habría que empezar por dejar al descubierto la mediocridad de los que quieren ingresar a BA en horario pico. Si insisten ¡pagarán! Una persona creativa, asiste a su trabajo antes de las siete de la mañana o después de las once. Sólo los seres vulgares cumplen con las normas de entrada y/o salida. Si tiene espíritu aventurero, puede tratar de llegar por la colectora. Lleve mate y bizcochos; tendrá tiempo de hacer muchos amigos. Si lo suyo es el deporte de aventura de alto riesgo, tome el tren. No olvide de poner en su mochila una ración doble de agua, chocolates y el objeto más codiciado del viajero: MONEDAS.
Si como yo, usted es de Quilmes. y se pierde por los sórdidos laberintos de las catacumbas del Roca, quédese tranquilo, Aníbal Fernández es de Quilmes también, viaja todos los días también, como usted y como yo ¿también? Noo…!!! La igualdad de los argentinos, deja por fuera a los políticos. Él seguramente llega
La Dakar sin registro no es la Dakar. Lleve en el viaje un camarógrafo para no perder una sola imagen del rally. Véndalas a National Geographic, que verán algo más exótico que Maui, Turks and Caicos o la Atlántida.
“Cosas vederes, que non crederes”