En la trilogía de El Señor de Los Anillos, Tolkien elabora una teoría donde explica el esquema actual de poder. Un esquema viciado, verticalista y concentrado donde el poder se detenta y usa sobre los demás, es vez de manejarse de manera colectiva para la construcción del bien común.
Se explica como los que quieren usar el poder (Sauron), tornan a este en su obsesión, y lo utilizan sobre los demás (resto de los habitantes de la Tierra Media), quienes aunque sufren las consecuencias, prefieren esta situación a tener que asumir las responsabilidades de la destrucción del esquema retrogrado de poder instaurado y la construcción de uno nuevo. Dentro de este juego, tanto Sauron como los habitantes, rondan en el mismo esquema de concepción de uso del poder, pero en cambio, Frodo, es quien sale de este ciclo, es quien toma el anillo que representa el esquema de poder, y quiere, y lo logra, destruirlo en el volcán. Frodo es quien intenta romper con ese esquema, en vez de perpetuar la estructura.
El anillo no refleja el poder en sí, sino la concepción fálica del poder, en la que unos la poseen y la usan sobre otros, estando los primeros subordinados a una obsesión al poder, y los otros a quién lo detenta. El único que rompe el juego, es Frodo.
También, Tolkien, explica como no es la solución usar este esquema de poder para el bien ( el uso dado por Perón o Irigoyen), sino que el objetivo es acabar con esa estructura, el muestra que no es la intención el problema, sino que es el mismísimo esquema el que corrompe e inhabilita.
El cuenta que esa estructura no logra solucionar los problemas, y además corrompe a quienes la usan (como se corrompe Frodo cada vez que usa el anillo), siendo insostenible en el tiempo.
En el libro, se establece el problema principal de la democracia moderna, creer que para hacer los cambios hay que tomar el poder situado en la cima de la estructura, en cambio dice que la solución es destruir este esquema, tirar el anillo al volcán, y rompe con este tipo de poder, no seguir intentando cambiar las cosas dentro de esta matriz. No se termina con este juego escondiendo al anillo de Sauron, porque te termina convirtiendo en Sauron, el juego se termina cuando arrojas el anillo en el volcán.
Se cuenta como dentro de cada personaje se debaten diferentes concepciones y tentaciones, de manera que los personajes cometen errores y aciertos, aunque posees una esencia respecto a su relación con este esquema de poder.
Situados en la Argentina de hoy, vemos como la Coalición Cívica propone una idea semejante, donde el poder no se toma, sino que se re-estructura, valorizando la palabra y el testimonio y no solo el hecho concreto de ganar una elección o no. Se centra la lucha en cambiar la sociedad y esta matriz, y o en cooptar el poder. Se repiensa la capacidad de cada uno de nosotros, dando las batallas que haya que dar, sin importar el rédito político o lo que digan los medios.
Pero esta concepción va más allá de mejorar nuestra Nación, intentan dar un giro copernicano, y no intentar ser Suecia o Francia, sino eliminar la pobreza y reconstruir el País usando nuevos esquemas de poder, que no se usan en casi ninguna parte del mundo. Por eso la Dr. Elisa Carrio se refiere a demostrarle al mundo para que estamos acá, ella habla de la posibilidad y el deber de la Argentina de liberar al mundo de estos antiguos conceptos y formas, de estas antiguas matrices, para lo que primero debemos liberarnos a nosotros mismos. También ella hace hincapié en lo importante de asociarnos con otras naciones semejantemente ricas, cultural y naturalmente, como Sudafrica y la India que debido a los procesos históricos llevados a cabo por sus pueblos liderados por Nelson Mandela y Ghandhi, respectivamente, y poseen la capacidad de liberar al mundo de estos esquemas. La idea es construir relaciones Sur-Sur que puedan destruir a este anillo del esquema de poder y liberar al mundo de esta trampa, por esto Carrio dice que correr el eje de china, a la India y Sudafrica, a lo cual agregaría Australia.
La lucha va más allá de eliminar la pobreza, sin romper con estos esquemas, nunca podremos liberarnos del todo. Se pueden hacer cosa buenas con el viejo esquema de poder, así como lo hicieron Irigoyen o Alfonsin, pero este siempre termina corrompiendo, y limitando la capacidad creadora de la relaciones políticas de la sociedad, en definitiva de la sociedad en su conjunto.
Y esto no es solo un problema Argentino, aquí es peor, pero es un inconveniente mundial, por eso la necesidad de llevar la lucha a escala global.
Así como el Partido Socialista es un buen administrador, posee ciertas concepciones antiguas del poder, que lo inhabilitan para la transformación necesaria, y no entiende que al igual que los reinos de la Tierra Media, es necesario unirse para destruir esta matriz, más allá de la ideologías, unirse por principios. El P.S, cree en la construcción desde el poder, con el poder, no desde las bases, por eso no denuncia las cosas que debería denunciar, ni da los testimonios debidos, ya que no mide en términos de ganar o perder en base al poder. Como el Socialismo cree que la palabra no es poder en si misma, no la usa, no creen en cambiar algo fuera del lugar mentiroso que se le da al poder en esta matriz.
Para poder gobernar y cambiar algo a nivel nacional, donde se tocan cuestiones demasiado importantes, no se puede jugar en ese esquema, hay que salirse y combatir esa matriz. En este esquema, o el poder termina convirtiéndote o uno desarma esta estructura.
En cambio la fuerza de la Coalición Cívica es el espacio de unión para arrojar al anillo al volcán, y construir nuevos esquemas, y para impulsarlo a nivel mundial. Es la Coalición y la personalidad política de Elisa Carrio las que pueden dar esta batalla para que luego vengan los buenos administradores, ya que no se trata de gestionar bien solamente, se trata de re-estructurar el esquema de poder vigente. Así como no le importo ir sola al obelisco durante la sesión de las AFJP, para dar testimonio, no le importa que sus denuncias le sean contraproducentes en el corto plazo por la opinión pública tergiversada por los medios, lo importante es valorar estas otras formas de hacer política que mueven el eje a la honestidad, la no especulación, la palabra y el testimonio, la lucha desinteresada del rédito político, y de una vez por todas, arrojar el anillo al volcan.
Día a día nos construimos y en nuestro interior se debaten los Frodos, Sauron y los habitantes de la Comarca. Nunca se termina de destruir el esquema de poder, por eso nunca vamos a lograr la perfección, pero en esa lucha se va la historia.
Sólo un pueblo unido mas allá de las religiones y las creencias, por actos de conducta e interioridad profunda, es capaz de vencer el mal radical de la Argentina, que es la violencia, para así poder construir una sociedad justa.